sábado, 14 de mayo de 2011

Dublineses

Este es el título de un libro de relatos escrito por un jovencísimo James Joyce, ambientados en la ciudad que visitaremos dentro de unos días. De todos ellos, el más conocido es el final, Los muertos, un prodigio de estilo y de alta literatura, cumpliendo aquella máxima de decir poco y sugerir mucho. Además de Joyce, hay que recordar a otros tres grandes escritores que tendremos oportunidad de analizar en el Writers Museum: O. Wilde, S. Beckett y W. B. Yeats. El primero deslumbró con su ingenio, su sarcasmo y su valentía al denunciar la hipocresía de la sociedad victoriana; pagó un alto precio, claro, y acabó con sus huesos en la cárcel y vagando por las calles de París en sus últimos años bajo una identidad falsa. Por su parte, Beckett ha pasado a la historia por su formidable drama Esperando a Godot, obra antológica del teatro del absurdo. Finalmente, Yeats, el poeta, nos deja un legado en el que los mitos celtas, el esoterismo, la historia y las grandes preocupaciones humanas, como el devastador paso del tiempo, aparecen en todo su esplendor. Sirva esta entrada como prólogo. Mañana hablaremos de Wilde con más profundidad.

domingo, 8 de mayo de 2011

Cockles & Mussels (Molly Malone) - Sinead O Connor

Molly Malone es una de las canciones populares más conocidas en Dublín. Aquí, aparece interpretada por Sinead O'Connor, la cantante irlandesa más popular, en una magnífica versión.

lunes, 2 de mayo de 2011

Recorrido Joyce

Cualquier aficionado a la buena literatura tiene que reconocer a Joyce como uno de los padres de la narrativa moderna. Hijo de un padre alcohólico, el resentimiento contra la ciudad donde se crió hizo que huyera, junto a su esposa Nora Barnacle, hacia el continente europeo (Zúrich, París, Trieste), donde trabajó de oscuro maestro para ganarse la vida. Autor de varias obras maestras (Los muertos, Ulises, Retrato del artista adolescente), Joyce sentó las bases de la nueva novela, muy alejada ya de la previsible narrativa decimonónica, introduciendo o asentando técnicas como el monólogo interior, la polifonía, la ruptura ortográfica, la ausencia de tapujos, la múltiple perspectiva y, sobre todo, una exquisita libertad formal y moral, a años luz de la timorata novela anterior. En el recorrido, que empieza en Eccles St, donde vivía el protagonista de Ulises, Leopold Bloom, pasaremos por Denmark St, sede del colegio Belvedere, donde estudió el propio Joyce, Great Georges St, donde se halla el James Joyce Center, Parnell Sq, lugar en que se encuentra el Writers Museum, O'Connel St, la calle más importante de la ciudad, donde se localizan el hotel Gresham, citado en Los muertos, La Oficinal de Correos, donde se declaró la independencia irlandesa, veremos en esta calle las estatuas de Parnell y O'Connell, líderes irlandeses, cruzaremos el río por el puente O'Connell (donde dice la leyenda que siempre se veía algún caballo blanco), y acabaremos contemplando el Trinyty College, la universidad más importante de la ciudad, en la que Joyce no pudo estudiar por su condición católica, el Banco de Irlanda, Nassau St, donde conoció a la que luego sería su mujer, Merrion Sq, con la polémica estatua de Oscar Wilde, que vivió allí, pasearemos por St Stephen's Green, con un busto de Joyce (también podremos escuchar las melodías de alguna banda, si el tiempo no lo impide) y acabaremos tomando algo (quien todavía disponga de fondos, claro) en el pub donde el escritor compuso gran parte de su obra mientras tomaba pinta tras pinta (de cerveza, claro), el Bewley's Oriental Cafe, en Grafton St.